LA MESETA DE LA MUERTE, LA TERCERA FUE LA VENCIDA

20 al 29 de marzo de 2015

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MIERCOLES 25 DE MARZO DE 2015:

LA MESETA DE LA MUERTE NOS DEJO SALIR SANOS Y SALVOS

CAMPAMENTO 03 EN LA MESETA DE LA MUERTE - VADEO DEL RÍO DEL MEDIO - ESTANCIA RÍO DEL MEDIO - GOBERNADOR GREGORES

            Habíamos acordado levantarnos bien temprano para estar en marcha a las 8 de la mañana, lo que cumplimos al pie de la letra. Creo que varios habían hecho el razonamiento que había hecho yo respecto a lo que pasaría si el vadeo se complicaba, especialmente Guillermo que venía sin auxilio…

 
Espectacular amanecer en la meseta - CRÉDITO: Julio Sastre


No habernos levantado temprano hubiera sido un pecado - CRÉDITO: Mauricio Bessolo


Febril actividad cuando aún cuando el sol no había salido - CRÉDITO: Guillermo Loza

                El avance hacia el río del Medio fue lento pero sin pausa siguiendo el desparejo cauce de un arroyo de agua curiosamente estancada hasta que lo llegamos a divisar pero…. en el fondo de un barranco de unos 50 metros de altura con una pendiente superior a los 45° y encima lleno de piedras.  A derecha y a la izquierda no se veía nada mejor aunque desde arriba nos tranquilizamos con que el río parecía vadeable.

                Otra vez los correcaminos de Luís TLC, Mauricio y mi hijo se abocaron a buscar la salida salvadora mientras los demás evaluamos al posibilidad de bajar las chatas con malacate dejando la más liviana al final (Pampa 02), la cual la podríamos bajar marcha atrás con un ancla de malacate, maniobras no exentas de muchos riesgos.

                Por suerte unos kilómetros al norte donde el río del Medio se abre en dos brazos apareció una bajada menos peligrosa y a los saltos, atravesamos otro mogotal para alcanzarla y ponernos finalmente a nivel del río. Sólo faltaba vadearlo y listo: un track relevado nos esperaba en la ribera opuesta.


Rápido levantamiento del campamento y de nuevo al salvaje offroad, ahora coironales - CRÉDITO: Sergio Zerega y Elsa Ons


El entusiasmo por alcanzar el río y sacarnos la duda del vadeo nos hacía avanzar a toda velocidad, más en franca bajada - CRÉDITO: Elsa Ons


¿Qué pasó que el Pampa se detuvo y no encaró la subida? - CRÉDITO: Guillermo Loza


Aquí la respuesta: 40 metros de desnivel con fuerte pendiente y el río del Medio en el medio... - CRÉDITO: Sergio Zerega


Ahora, el panorama completo con el misterio develado. El río lucía fácil pero había que bajar - CRÉDITO: Guillermo Loza y Sergio Zerega


Por si acaso, todos nos sacamos la foto con la chatas enteritas como recuerdo - CRÉDITO: Mauricio Bessolo y Guillermo Loza


Mandamos a los "caminadores" aguas arriba a investigar si había alguna otra opción menos arriesgada para bajar - CRÉDITO: Guillermo Loza


No era urgente pero no había que perder tiempo; el clima empezaba a cambiar  - CRÉDITO: Guillermo Loza


Por radio nos informan que los buscadores habían encontrado una rendija por
donde bajar en forma segura y allá fuimos - CRÉDITO: Luis Fornasier y Sergio Zerega


En donde el río Areniscas o del Medio se bifurca al norte y al este, una rampa pedregosa
 tenía una pendiente más suave y por allí bajamos - CRÉDITO: Guillermo Loza


La vuelta en círculo para poder bajar al cauce del río del medio

                La bajada fue relativamente sencilla y empezamos a recorrer el río buscando el lugar para vadearlo. La cuestión que lo que desde arriba parecía fácil de cerca no lo era tanto: si bien el caudal era algo inferior al de las veces anteriores, la piedras de su cauce eran muy grandes y donde no había piedras (o no se veían) era muy profundo. Nos empezamos a inquietar aunque de uno u otro modo lo íbamos a cruzar. Treinta metros no podían obligarnos a desandar 30 km torturantes y de difícil retorno.

                Después de mucho buscar y cuando parecía que se acababan las fichas, una isla que dividía al río en dos pareció ser la solución. Mi hijo se calzó los waders y se metió en el río para hacer un cateo y el resultado fue positivo: había medio metro de agua en una angosta zona y con cuidado se podía intentar.

                Hugo se jugó y pasó a la isla sin dificultades y los demás lo seguimos. La mitad del problema ya estaba resuelto, falta cruzar un brazo del río notoriamente más pequeño, aunque más pedregoso.

                El mismo método, ahora acomodando piedras y ya estábamos a salvo. A apenas 500 metros había un track relevado, malo, pero relevado al fin. Los demás sólo tuvimos que copiar su maniobra.

                El famoso y esquivo vadeo del río del Medio había sido logrado !!!


La bajada al río se hizo en dos escalones, el primero fácil a una pequeña plataforma - CRÉDITO: Guillermo Loza


El segundo escalón era un poco más empinado y desafiante - CRÉDITO: Guillermo Loza


Ya estábamos a nivel del río, a 30 metros de la tracks malos pero conocidos - CRÉDITO: Elsa Ons y Sergio Zerega

 
Estábamos cerca del cauce pero se resistía a que nos acerquemos - CRÉDITO: Guillermo Loza y Sergio Zerega


Llegamos al río del Medio y la verdad que de lejos era más fácil: el cruce no veía simple. Había que buscarlo - CRÉDITO: Guillermo Loza


Cerca del lugar donde llegamos del otro lado en la primera expedición, el río se ramificaba y nos abrió una posibilidad:
 cruzar varios brazos era mejor que cruzar el cauce principal  - CRÉDITO: Sergio Zerega y Julio Sastre


Mi hijo Pablo se calzó los waders y lo mandamos a catear con cuidado el paso - CRÉDITO: Julio Sastre


La corredera era la clave, había una angosta franja de unos tres metros de ancho donde la profundidad no superaba
 los cincuenta centímetros aunque el fondo estaba tapizado de piedras de todos los tamaños  - CRÉDITO: Sergio Zerega


Hugo se jugó y generosamente decidió ser quien marcaba el rumbo, guiado
 por mi hijo Pablo desde el río mismo - CRÉDITO: Luis Fornasier y Guillermo Loza


Despacio, con mucho cuidado, Hugo pudo cruzar este primer brazo, el más caudaloso, sin contratiempos - CRÉDITO: Julio Sastre y Guillermo Loza


El Vadeo del río del Medio arriba de la Hilux de Hugo - CRÉDITO: Luis Fornasier


Hugo pudo alcanzar la isla central, donde todos nos concentraríamos antes de seguir. Sería por acá si ó si - CRÉDITO: Guillermo Loza



El turno del Tape - CRÉDITO: Luis Fornasier y Mauricio Bessolo


Así se veía el río más allá de la salvadora corredera que ofició de puente. Nada sencillo el pedrero acuático - CRÉDITO: Elsa Ons


El turno de Pampa 02 - CRÉDITO: Mauricio Bessolo


El turno de Elsa y Guillermo - CRÉDITO: Mauricio Bessolo y Sergio Zerega


Faltaba cruzar el último brazo: poca agua pero grandes piedras. Otra vez lo mandamos a Pablo - CRÉDITO: Mauricio Bessolo y Luis Formasier


Esta vez además de mojarse, lo hicimos laburar acomodando piedras - CRÉDITO: Sergio Zerega


El río con agua ya lo habíamos cruzado, pero los cauces secos que se desbordan con el deshielo todavía nos dieron bastante trabajo -
CRÉDITO: Elsa Ons, Juli Sastre y Mauricio Bessolo


En la foto satelital se puede ver bien como el río nos dejó cruzarlo en cinco etapas

                Bueno, misión cumplida!!!  Me quedé pensando que el río del Medio o Arenisca fue vadeado justo donde dos años atrás no habíamos podido. No quiero olvidarme de todos los amigos que me apoyaron antes en esta loca idea de circular con vehículos por la Meseta de la Muerte y que circunstancialmente esta vez no fueron de la partida: Pablo Anastasio: Adrián Lentini, Eduardo Cinícola, Miguel Lindner, Mauricio Persiani, Christian Germain, Marcelo Banco, Ignacio Tirrito, Daniel Masso y Jorge García con quienes quiero compartir la satisfacción de este logro. Gracias !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!


"Me quedé pensando..." - CRÉDITO: Mauricio Bessolo

                Ahora seguir el track conocido ya era un juego de niños aunque no era lo que esperaban quienes no lo conocían, que creyeron que sería una huella marcada que permitiría avanzar velozmente y olvidarse de la tortura de la meseta.

                A poco de andar, escucho por la radio una versión modificada del estribillo de “Los caminos de la vida” que decía algo así como:

Los caminos del Pampa
 no son los que yo creía
no son los que yo esperaba,
No son los que imaginaba

Los caminos del Pampa,
son muy difíciles de andarlos,
difíciles de caminarlos,
y no encontramos la salida...

                No podía parar de reírme por lo oportuno que había sido. Banda original click aquí >>

Sin embargo, al final, al aproximarnos a la estancia Río del Medio, la huella apareció y nos regalamos una parada en la estancia para hacer una merecida merienda y de paso decidir los pasos futuros.

                No estábamos muy atrasados respecto al plan inicial pero tampoco sobraba mucho tiempo y todos lucíamos cansados por los tres largos días anteriores de puro offroad. Decidimos llegarnos a Gobernador Gregores  y seguir en tren de paseo hasta el Parque Nacional Perito Moreno, abandonando la idea del cruce al lago Posadas, a lo sumo nos  asomaríamos para echarle una ojeada. Todos nos sentimos satisfechos con lo que habíamos logrado en la meseta de la Muerte, que a la luz de lo que sufrimos podríamos agregarle que es la Meseta de la Muerte pero de los Amortiguadores.


Los caminos del Pampa... (¿No ven claramente la huellita?) - CRÉDITO: Mauricio Bessolo y Guillermo Loza

 
Mas caminos del Pampa... - CRÉDITO: Julio Sastre y Guillermo Loza


Zorrito en el camino, de lejos y de cerca - CRÉDITO: Julio Sastre

 
Guanacos por todos lados - CRÉDITO: Guillermo Loza y Mauricio Bessolo

 
Y llegamos a nuestra conocida estancia Río del Medio, que como su nombre lo indica
estuvo en el medio de las tres travesías anteriores - CRÉDITO: Julio Sastre y Elsa Ons


Algunos detalles de instalaciones y cosas que todavía resisten el abandono - CRÉDITO: Sergio Zerega

                Terminado el frugal almuerzo y algunas mínimas reparaciones, hicimos rápidamente el enlace a Gregores disfrutando del manejo en el intricado camino entre la estancia Río del Medio y el lago Cardiel, sobre todo en la bajada y la subida al valle del río Infante.

                Algo de destacar que después de tres días de circular casi permanentemente por todo tipo de terrenos offroad (faltó arena nomás) ninguna de las cinco chatas acusó fallas mecánicas ni daños serios por la paliza, salvo algún estribo doblado, algún soporte de paragolpe quebrado, una barra de dirección doblada y no mucho más. Habla muy bien del mantenimiento previo y de la prolija conducción de los pilotos, en serio.

                En Gregores nos dimos cuenta que hacer todavía 250 km más era demasiado para el cansancio que teníamos encima y al final nos terminamos alojando en unas hermosas cabañas a la vera del río Chico, en el complejo María Abril.

                Para festejar nos fuimos a cenar para disfrutar de un exquisito cordero patagónico en el único restaurante que pudimos encontrar abierto: se habían jugado todo en los festejos del aniversario de los días pasados.


Paisajes de la huella que te lleva de Río del medio al Cardiel - CRÉDITO: Sergio Zerega


La bajada al profundo valle del río Infante y el cruce del barreal próximo al Cardiel - CRÉDITO: Sergio Zerega


Cabañas María Abril en Gobernador Gregores - CRÉDITO: Sergio Zerega


Exposición de viejos carros y equipos agrícolas en María Abril

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