OTRO VIAJE AL LEJANO OESTE DE CHUBUT

LUGARES NO MUY FRECUENTADOS POR EL TURISMO MASIVO AL SUR DE ESQUEL

14 al 22 de Febrero de 2014

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MARTES 18  DE FEBRERO

RÍO FRÍO -  COLONIA CERRO CENTINELA – CORCOVADO – LAGO GUACHO – RÍO PICO – LAGO TRES – LAGO UNO – RÍO PICO – LAGO CUATRO – ALDEA LAS PAMPAS – LAGO CINCO (INTENTO) – LAGO CUATRO

                Otra vez se repitió lo de la mañana anterior: ansiosos de seguir disfrutando, a las 9:00 ya habíamos desayunado y desarmado el campamento y estábamos listos para partir.

                No teníamos planes predefinidos (situación ideal de vez en cuando)  pero si sabíamos que era el último día que nos manteníamos juntos con Guillermo y Elcira, ya que ellos debían estar en Calafate el día jueves y a nosotros no nos daban los días para acompañarlos hasta allá, aunque indudablemente nos hubiera gustado.

                Salimos del río Frío hacia la RP17 y a poco de andar por ella, donde la laguna Theobald, nos desviamos a la derecha por un camino que pasa por Colonia Cerro Centinela y desemboca sobre la ruta internacional que se dirige al Paso del Río Encuentro más o menos donde el río Hielo desagua en el Corcovado. Bonito camino que serpentea por entre establecimientos de comunidades mapuches que vale la pena recorrer.

                Al llegar a la bifurcación se nos ocurrió que sería mejor verificar la existencia de combustible en Corcovado antes de ir hacia el límite fronterizo ya que si no había allí, no nos alcanzaría para llegar a Río Pico. Fue una sabia decisión porque para mi sorpresa, no solo no había combustible, sino que tampoco había estación de servicio. Raro, porque Corcovado es un pueblo de tamaño mediano que hubiera jurado que disponía de este servicio.

                En estas condiciones, le apuntamos por la RP44 a Río Pico, ruta que no hace mucho recorrimos en la travesía “Mas allá de la RN40”. Es una ruta pintoresca, con una linda trepada hasta los 1200 msnm con bonitos paisajes cordilleranos.

                Al acercarnos al Lago Vinter, decidimos asomarnos a alguno de los pequeños lagos famosos entre los pescadores que no conocía pese a haber pasado muchas veces por sus accesos. Entramos al lago Guacho que siempre me había llamado la atención.

                Una huella en buenas condiciones serpentea en el bosque de lengas y al cabo de unos pocos kilómetros nos deposita en la costa del lago, que no es tan pequeño como imaginaba. Un paisaje magnífico pero indudablemente barrido por viento constante.

                No obstante tiene algunos lugares dentro del bosque muy reparados para acampar, lo cual es una opción muy interesante para alguna futura oportunidad estando de paso por ahí haciéndose de noche.


Río Corcovado, a la salida del pueblo homónimo


No hay caso, los piquetes están por todos lados: hasta en el acceso a la lujosa estancia "Poncho Moro" en la RP44


Carteles de acceso al lago Guacho


Encantadora huella de acceso por entre las lengas

Se nota que el invierno es duro, hay muchos árboles caídos


La huela de acceso es accesible para un automóvil estándar


La huella, que se ramifica al final, nos condujo a las playas del bello lago Guacho

 
Estacionamos y nos fuimos a curiosear un poco


El lago Guacho no es tan pequeño como imaginaba


Es muy agreste y sus márgenes están tapizadas por sufridos bosques de lengas


Es muy ventoso por su orientación este-oeste y el peinado de las lengas lo confirma


Los bosques de lenga proporcionan excelentes lugares para acampar al reparo del viento. para tener en cuenta!!!


Los carteles explican todo: nacimiento del río Corcovado


Río Corcovado ya lanzado hacia su largo derrotero al Pacífico


El inmenso y ventoso lago Vinter: hay que estar dispuesto a despeinarse para disfrutarlo, aunque algunas pocas veces perdona


Por un buen rato la RP44 lo bordea para que uno lo pueda apreciar en su tamaño


Al alejarse la ruta del lago un reciente incendio muestra sus huellas (en octubre 2013 no se había producido)


La RP44 es una típica ruta patagónica

                Salimos de nuevo a la RP44 y debido al stock de combustible sobre todo en Pampa 02, no hicimos ningún desvío más aunque me hubiera gustado conocer los lagos Bertha superior e Inferior y el lago Engaño. Claro está que estar con las esposas, las decisiones con ”riesgos” y/o potenciales molestias las acotamos…

                Llegamos sin problemas a Río Pico después de costear el siempre ventoso Vinter, pero resulta que la estación de servicio, por ser la hora de la siesta o almuerzo estaba cerrada. Eran las 13:30 y había que esperar hasta las 15:00 …

                El más urgido de combustible era yo, pero estando cerca del pueblo nos arriesgamos a corrernos hasta los lagos 1 y 3 para ir matando el tiempo, total a lo sumo era un corto operativo de un bidón a cargo de Guillermo.

                Camino al Lago Tres, rememoré viejos tiempos cuando con el Valiant II y Pampa 01 veníamos a vacacionar con la familia por acá, acampando en el único camping que había, andando en bicicleta y pescando, allá por los fines del siglo pasado.

                La complicada cuesta que había para acceder al Lago Tres ahora es una autopista y todo está mucho más civilizado. En lugar del único camping “Arco Iris” del Lago Tres, todo está alambrado y hay varios sitios con cabañas y lugares de campamento. Obviamente para los amantes de los lugares solitarios e inexplorados perdió parte de su encanto.

                Más allá del Lago Tres , el camino que antes era una huella apenas para bicicletas ahora sigue y seguramente debe llegar hasta el río Nilson. No seguimos por el tema combustible, así que sacamos unas fotos y nos volvimos para visitar el Lago Uno, donde si encontrábamos un buen lugar, almorzaríamos.

                Por una de las pocas sendas que te acercan al Lago Uno, accedimos a una de sus playitas al oeste, al reparo del viento y aprovechamos para armar la mesita y comer al lado del agua en un muy agradable lugar, esperando que se hiciera la hora de conseguir combustible.

                Finalmente, volvimos a Río Pico y llenamos los tanques y los bidones. Si bien era un poco tarde decidimos ir a visitar los lagos Cuatro y Cinco para después salir hacia Gobernador Costa donde pasaríamos la noche y nos despediríamos de nuestros amigos.


Entrando a Río Pico, que ha progresado mucho con el asfalto


La calle principal frente a la atracción principal del pueblo...


Imposible pasar por Río pico y no sacar una foto del bar "Los Muchachos"


El viejo camping del lago Tres, donde pasé muchas vacaciones familiares muchos años atrás


La administración y proveeduría del camping, donde una vez me cosieron un labio que me había ensartado con una mosca


Postales del lago Tres, paraíso de la pesca


Enfrente, la costa del camping del lago Tres, se puede ver el zigzag del camino de acceso


Buscamos un lugar al reparo en el lago Uno donde improvisar un almuerzo


Encontramos una tranquila y encantadora playita de suave arena



Disfrutamos de un frugal almuerzo a la par que nos empachamos de bucólicos paisajes en todas direcciones


El lago Uno  y sus aguas transparentes en toda su extensión oeste-este

                Retomamos la RP44 hasta el desvío a Aldea Las Pampas (hoy renombrada como Atilio Viglione) y el entretenido camino nos llevó hasta el Lago Cuatro, que si bien tiene acceso publico, el mismo está dentro de una propiedad privada. Hay que anunciarse en el casco de la estancia y te dejan pasar sin problemas. Te ofrecen alojamiento en un par de cabañas que tienen (Cabaña Los Cerezos 0297-156233445 / 02945-15691339) y en caso de quedarte acampando te cobran 50$/día.

                El Lago Cuatro es muy bonito y la zona de bosque adyacente es ideal para acampar y disfrutar de la tranquilidad cordillerana. A Adriana y a mí nos empezó a germinar la idea de quedarnos aquí en lugar de irnos a Gobernador Costa


Después de atravesar un pequeño cordón montañoso, el camino a Las pampas entra en un anchísimo valle


Anchísimo valle que hace que sea innecesario un curioso cartel que avisa que se terminó el camino sinuoso...


Para ingresar al lago Cuatro hay que entrar en una propiedad privada, pero el acceso es libre


Se atraviesa un campo de pastoreo con muchas ovejas y se llega a un prolijo bosque a la orilla del lago


Las chicas se fueron a caminar hacia el lago


Por supuesto nos sentamos un rato a a contemplar el paisaje

 
El lago Cuatro es muy abierto pero sus costas tienen excelentes lugares para acampar porque tienen cerrados bosques de lenga. Ya verán

                Salimos del lago Cuatro y llegamos enseguida a Aldea Las Pampas, a orillas del rebelde e irascible río Las Pampas. Buscamos el lugar de vadeo y solo encontramos un confuso y precario cartelito indicando con una flecha  hacia un mar de piedras bola que rezaba “Puesto de Gendarmería Las Pampas”

                El río Las Pampas en el deshielo y las lluvias arrasa con todo y por el tipo de suelo nunca hay un lugar fijo de cruce que quede marcado. Como dije es un mar de piedras bochas atravesado ahora por múltiples brazos del río con poco caudal pero que es imposible de cruzar con un vehículo 4x2 aún en estas condiciones. Ni soñando cuando viene crecido. De hecho me había olvidado de poner los cubos y no tardé en quedarme atascado, antes las cargadas de Adriana y de Guillermo.

                Hay que andar imaginando por donde pero al final se lo cruza.  Recién allí se puede volver al track de Mapear que lleva al Lago Cinco, siempre que el GPS te funcione. El maldito Montana 650 se colgó y no hubo forma de hacerlo andar, así que puse en funciones al veterano 276C que se volvió a ganar la titularidad del guiado en mis viajes.

Seguimos prolijamente el track abriendo y cerrando un montón de tranqueras que nos hicieron dudar un poco de que era efectivamente el camino pero eso decía el GPS. Llegamos a un Puesto donde un paisano nos dijo lo que suponíamos: “Antes el camino pasaba por acá, pero desde que se alambró, corre más al sur antes de la tranquera”. No se nos ocurrió preguntarle antes de cuál tranquera, por lo que al retroceder intentamos por cada una de las huellas que aparecían a la derecha después de cada tranquera, lo que nos hizo gastar un montón de tiempo infructuosamente antes de llegar nuevamente al río, casi cayendo la tarde.

                Evidentemente la tranquera era la primera y allí vimos que si había una huella que rodeaba el alambrado por el sur. Sin embargo, aún sin nuevas demoras, íbamos a llegar al Lago Cinco casi de noche y encima después deberíamos desandar todo el camino hasta Gobernador Costa, lo que nos haría allegar muy de noche y sin reserva de alojamiento. Por segunda vez debo abortar conocer el Lago Cinco ya que en la anterior del cuando mi primer viaje con Pampa 01, mi inexperiencia me apichonó después del entoncesdifícil cruce del río Las Pampas y me volví por cagazo. La tercera será la vencida.

                Volvimos a cruzar el ancho cauce pedregoso con cuidado y cuando estuvimos del otro lado, les propusimos a Guillermo y Elcira separarnos: ellos quedarían libres para ir hasta Gobernador costa y luego seguir su viaje a calafate y nosotros nos quedaríamos en el Lago Cuatro con la idea de seguir explorando la zona. Nos despedimos después de festejar haber pasado unos días inolvidables con ellos y cada uno siguió su camino.

                Nosotros entramos al Lago Cuatro y pese a la tentación de las cabañas seguimos con la rutina de los campamentos: pocas veces uno encuentras lugares y climas perfectos para hacerlo así que no queríamos desaprovechar. A Adriana y a mí nos encanta esta vida y cuando podemos, la practicamos.

                Buscamos el mejor lugar cerca del lago, armamos la carpa y hasta hicimos una fogata ya que al atardecer empezó a hacer un poco de frío. Cenamos un arroz de sobres ya preparados que en el lugar que estábamos era la comida más rica del mundo y nos fuimos dormir temprano, sin saber muy bien que haríamos, ya solos, al día siguiente.


Llegando a Aldea Las Pampas (ahora Comuna Rural Atilio Viglione)


¿Qué está haciendo el Pampa?


El "experto" puso la doble y se olvidó de poner los cubos manuales. En el primer vadeíto se quedó
y para no mojarse los pies puso los cubos pasando arriba del capot ante las cargadas de todos.....


Se cruzan como diez brazos como éste pero al ser el fondo de piedras bola sueltas es fácil encajarse


Al regreso pudimos apreciar el populoso poblado de Aldea Las Pampas.
 Pensar que con el deshielo este río se vuelve como de 200 mts de ancho arrasando todo a su paso...


Al atardecer, llegamos ya sin compañía al lago Cuatro y empezó a hacer frío


Lo que no nos imposibilitó contemplar el hermoso atardecer patagónico


Buscamos un lugarcito en el bosque y armamos la carpa por tercera noche consecutiva

Buenas noches

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